SAN BUENAVENTURA

VIDA

OBRAS

GOZOS

NOVENA

HIMNO

ERMITA
   
   
 

San Buenaventura cuya fiesta celebramos el 15 de Julio, fue elegido democráticamente Patrón de Alcudia, ... metiendo en un cántaro un buen número de nombres de santos. Un niño, introduciendo su mano, sacó a San Buenaventura, que sería el encargado de librarlos de los "tabardillos", muy abundantes entonces por causa de la humedad que proporcionaba el poco drenaje de sus aguas muy prolíficas y entonces casi encharcadas...  (1) 

VIDA DE SAN BUENAVENTURA

Buenaventura nació en 1221 en Bañoregio cerca de Viterbo (Italia). Su infancia está marcada por una intervención milagrosa de San Francisco, como él lo declarará en dos ocasiones: “Mi madre, cuando yo era todavía niño, hizo voto por mí a San Francisco, porque estando yo gravemente enfermo, fui arrebatado a las fauces mismas de la muerte y restituido sano y salvo al vigor de la vida”.

Entró joven en la Orden de los Hermanos Menores y fue enviado a París, donde llegó a ser maestro de teología. Es memorable la disputa sostenida en la defensa de los derechos de los Frailes Mendicantes al estudio y a la enseñanza. Su línea teológica fue acorde con la filosofía aristotélica, y ligada a la filosofía platónica y a la teología agustiniana.

Fue discípulo del gran Alejandro de Hales, franciscano y después maestro en el estudio de la “Sorbona” de París. Fue autor, como se sabe, de muchas obras de teología y de alta mística y biógrafo de San Francisco.

En 1257 fue elegido ministro general de la Orden, a la que rigió por 17 años en uno de los momentos más delicados de su desarrollo, equilibrando con su prudencia las posiciones opuestas, con firmeza y caridad grande. Promovió y llevó a cabo diversas actividades respecto a los estudios, el ministerio pastoral, la predicación y las misiones. Encargado por

el capítulo, escribió una nueva biografía de San Francisco, que fue llamada “leyenda mayor, leyenda en el sentido de que se debía leer en las asambleas de los religiosos, destinada a sustituir todas las precedentes hagiografías.

Hecho cardenal y obispo de Albano, participó en el II Concilio ecuménico de Lyón, y fue su mente directiva; murió durante el concilio el 15 de julio de 1274. Sus numerosos escritos de teología, mística, hagiografía y poéticos, unidos a la santidad de su vida, han hecho de San Buenaventura uno de los grandes maestros de la espiritualidad cristiana, y para la Orden Franciscana uno de los intérpretes más profundos del mensaje de San Francisco. La humildad, la doctrina, la espiritualidad de San Buenaventura, su sincero amor a Cristo, dejaron una impronta indeleble en la piedad cristiana de la Edad Media y le merecieron el título de “Doctor Seráfico.

Es raro encontrar en la historia de la Iglesia un Santo tan rico en todos los campos de la santidad, tan amado en vida, y a través de sus palabras, a lo largo de los siglos. De inteligencia sutil, de palabra fácil y persuasiva, transfunde en su enseñanza el calor de sus convicciones maduradas en la experiencia y en la contemplación, y lleva al amor de Dios, particularmente de Jesús Crucificado. El amor, o mejor, la caridad está en la base de la doctrina bonaventuriana. Estando en la Verna escribió el  Itinerario de la mente hacia Dios .

San Buenaventura murió en Lyón durante el Concilio; tenía 53 años. Sepultado en la iglesia de San Francisco de Lyón, su cuerpo fue quemado por los hugonotes en mayo de 1562. Sixto V lo proclamó Doctor Seráfico. 

(1) Por tierras de Granada de Carlos Asenjo Sedano

Nº 73 de Wadi-As  José Fernández Olea

 

OBRAS DE SAN BUENAVENTURA 

La primera publicación de los escritos de San Buenaventura hecha en el Vaticano a fines del siglo XVI por orden de Sixto V, consta de 94 obras de diversa importancia.

Comentarios al libro del Eclesiastés, el libro de la Sabiduría, y después los evangelios de San Lucas y de San Juan.  

 Veintitrés conferencias sobre el Examerón?

Sentencias de Pedro Lombardo

El conocimiento de Dios (La creación, la caída del ángel y del hombre; La Encarnación de la Redención; y los Sacramentos y las postrimerías).  

Cuestiones Disputadas

Sermón sobre Cristo maestro de todo

Conferencias sobre las “Iluminaciones de la Iglesia”, 

Reducción de las artes a la teología

Comentario sobre las Sentencias   cuatro mil páginas

Breviloquio   como su nombre lo indica, es un resumen de cien páginas, en un orden casi idéntico al anterior. 

Manual completo de teología, aunque abreviado, dividido en siete partes.

Cuestiones disputadas, son tratados personales, dogmáticos o morales, indudablemente cursos de teología impartidos.

Itinerario del alma hacia Dios, es una obra a la vez filosófica, teológica y mística. El libro comprende siete capítulos...  “esta es una de las más bellas consagraciones de las facultades humanas que haya podido hacerle a Dios la filosofía” (A. de Margerie, Essai sur la philosophie de S. Bonaventure).

La reducción de las artes a la teología, expresa una idea dominante: toda luz del espíritu humano y todo estudio, cualquiera que sea su objeto inmediato, debe desembocar en el conocimiento de Dios. 

Nueve Conferencias sobre los “Dones del Espíritu Santo".

Siete Conferencias sobre los “Mandamientos”, etc....

En total, un centenar de conferencias, cerca de quinientos sermones, en que la  oratoria no es inferior a la densidad de la doctrina ni al poder de la demostración, completan la obra teológica de San Buenaventura.

En el Tratado de la triple vía, justifica su título porque aquí propone tres medios progresivos para conducir al alma a la conquista de la Sabiduría y a la unión con Dios.  

El soliloquio, es una serie de meditaciones en las que el alma habla consigo misma. 

El árbol de la vida o árbol de la cruz, es un conjunto de cuarenta y ocho meditaciones sobre la vida y la muerte de Cristo.

Viene luego el Oficio de la Pasión, en el que se dice que la vida contemplativa se realiza por el ardiente amor del   Crucificado.

Fiestas del Niño Jesús, son cinco meditaciones sobre  la infancia de Cristo.

La viña mística, se desenvuelve la comparación empleada por Jesús. San Buenaventura le aplica al sentido espiritual las propiedades, las exigencias y los frutos de la viña material.

La preparación para la Misa, o La Perfección de la Vida, o El Régimen del alma. especialmente destinada a religiosos y religiosas.

Las Seis del Serafín,  para uso de Superiores,   virtudes indispensables en el ejercicio de la autoridad.

Varios estudios: Apología de los Pobres, Precisiones sobre la Regla de los Hermanos Menores, Apología contra los adversarios de los Hermanos Menores, … para defender a los religiosos atacados, y especialmente a los Franciscanos, cuyo Ministro General era él.

Redactó las Constituciones generales del Capítulo de Narbona, luego un Reglamento particular para los Novicios, varias Cartas circulares.

La Leyenda de San Francisco, o leyenda Mayor, algo que se debe leer. El autor quiere que los cristianos y sobre todo sus religiosos se vean obligados a leer una vida ejemplar: la de San Francisco .

La Leyenda Menor, un resumen destinado a uso coral.

Su influencia directa fue considerable en el Concilio de Lyon, en l274; su doctrina fue solicitada en el Concilio de Viena de l311, en los de Constanza (l4l4-l4l7), de Basilea (l43l). de Florencia (l438), de Letrán (l5l2), y luego en muchas sesiones del Concilio de Trento y también en el Concilio del Vaticano.

  ... las obras de San Buenaventura, arsenal en que tomarán armas invencibles para hacer frente a los salvajes asaltados de los enemigos de la Iglesia y de la sociedad humana" (Carta al Ministro General de los Hermanos Menores, l3 de dic. De l885).

BIBLIOGRAFÍA

ED. QUARACCHI. S. Bonaventurae opera omnia, 10 vol.

BARTHELEMY DE BARBERIIS. Cursus philosophicus ad mentem S. Bonaventurae, 3 vol.

E. LONGPRE. S. Bonaventure, D.H.G.E., D. Sp.

A. DE MARGERIE. Essai sur la philosophie de S. Bonaventure.

E. GILSON. La philosophie de S. Bonaventure.

P. JEAN DE DIEU, O.F.M. Ouvres spirituelles de S. Bonaventure, 4 vols.

M. BRETON. Saint Bonaventure (Aubier). La triple voie de S. Bonaventure.

J.-F. BONNEFOY. S. Bonaventure, les trois voies de la vie spirituelle.

FRAY JOSÉ PIJOAN O. F. M. Cristiandad nº 49.

JAIME BOFILL BOFILL. Cristiandad nº 49

GOZOS DE SAN BUENAVENTURA

 

Santo, lleno de dulzura,

De la tierra gran Doctor,

Serafín Buenaventura,

Guíanos al Redentor.

San Francisco te predice

Que serás fraile Menor;

Con ternura te bendice

Y te libra del dolor.

El Salterio Mariano

De tu corazón salió:

Es un himno más que humano

Que María te dictó.

 

Tu ciencia toda es amable,

Tu saber universal,

Es tesoro inagotable,

Es presente celestial.

Eres el apologista

De los pobres de Jesús;

Eres el panegirista

De los hijos de la Cruz.

De María, gran Doctor,

Sus Dolores contemplaste,

Y en el pecho tú llevaste

Sus tormentos y su amor.

 

Del amado Sacramento

Tu humildad te retiró,

Y Jesús ¡oh qué contento!

Una Hostia te mandó.

Fuiste Obispo, Cardenal,

De Menores gran Prelado,

Otro Padre y General

Por San Francisco enviado.

¡Viva San Buenaventura!

Fieles todos hoy cantad,

Admirad su gran dulzura,

Proclamad su santidad.

 

V/: Ruega por nosotros, glorioso San Buenaventura.

R/: Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

 ORACIÓN

Oh Dios, que en vuestro siervo Buenaventura disteis a vuestra Iglesia un admirable Doctor y Pastor; concedednos benignamente que merezcamos tenerlo como piadoso intercesor en vuestra presencia. Por Cristo Señor Nuestro. Amén.

NOVENA DE SAN BUENAVENTURA,

especial Patrono de la Juventud Seráfica.

(Con las debidas licencias)

(Hecha la señal de la cruz, y puesto con viva fe en presencia de alguna imagen del Santo, se hará el siguiente...)

 ACTO DE CONTRICIÓN

¡Oh Jesús, mi Salvador! Por ser Vos quién sois os amo sobre todas las cosas y me arrepiento de haberos ofendido; prometo con vuestra ayuda enmendarme y espero en vuestra misericordia que me perdonaréis todas mis culpas y pecados y me daréis gracia para perseverar en vuestro servicio y salvarme. Amén.

ORACIÓN

¡Oh glorioso San Buenaventura, hijo del corazón de Francisco, gloria de la Orden Seráfica y columna de la Iglesia Católica! Por el celo con que mirasteis la honra y gloria de Dios, dad una mirada a todos los fieles e inspiradles una sólida piedad y una devoción sincera, que los separe del amor de las cosas terrenas y los una íntimamente a Dios. Una piedad que es útil para todo, y que lleva en sí la paz y la concordia, el sostén de la familia, la fraternidad y caridad cristianas, ornamento de la piedad y de la Iglesia. Una piedad que une a los habitantes de este destierro con los ciudadanos de la patria celestial, y que ilumina la inteligencia con la luz increada que es sabiduría y amor; y mantiene viva la fe, firme la esperanza , hasta que por medio de la caridad nos introduce en el seno de Dios para disfrutar de su gloria por toda una feliz y dichosa eternidad. Ventura sin igual, de corazón seráfico, de espíritu angélico, genio de la sabiduría, enviadnos un rayo de luz y una centella de amor para conocer los peligros y aborrecer todo lo terreno, a fin de que nuestro corazón se mantenga fiel a las divinas inspiraciones y con el ejercicio de la virtud merezcamos llegar a poseer y gozar las delicias del amor eterno. Amén.

DÍA 1º

(Preparación)

Caridad del Seráfico Doctor

Fue tan eminente Serafín Ventura en esta virtud, que, correspondiendo fielmente al amor del Salvador, vivía abrasado en amorosos incendios, haciéndose acreedor al título de Doctor Seráfico. Más, reputábase indigno de recibir en su pecho a Jesús Sacramentado, y prendado el Señor de la fineza de su siervo, le mandó un Serafín que le administrase el Pan de los Ángeles, premiando así su humildad. En su última enfermedad, impedido de recibir a Jesús, rogó que para su consuelo le presentasen la Sagrada Hostia, y abriéndosele el mismo costado, el mismo Jesús Sacramentado se introdujo en su pecho. 

   (Demos gracias a Dios por lo admirable que se muestra en sus Santos y digamos la siguiente...)

ORACIÓN

Dulcísimo Jesús, ya que vuestro amor os ha obligado a quedaros con nosotros en el Sacramento del altar hasta la consumación de los siglos os adoro y os alabo por tanta fineza, y por el amor con que mirasteis a vuestro siervo Ventura, os suplico me hagáis digno de acercarme a la Sagrada Mesa para merecer vuestra piedad y llegar a veros y poseeros en la gloria. Amén.

    (Récense tres Padrenuestros, y pídase al Santo la gracia que se desee terminando con la siguiente...)

 ORACIÓN

¡Oh Serafín humano, antorcha luminosa, glorioso Ventura! Etna sagrado del divino Amor que inflamáis las voluntades con vuestras luces y ejemplos, oíd los ruegos de vuestros devotos y atended a mis necesidades y a las de la Iglesia; rogad al Padre que nos haga humildes, obedientes y castos, caritativos con todos, amantes de la Pasión de Jesús, para que su memoria nos mueva a obrar en un todo conforme a su divina voluntad, y alcancemos las felicidades de la gloria. Amén.

DIA 2º

(Preparación)

Oración de San Buenaventura

Esta virtud es la oficina de las divinas virtudes y el taller de los buenos propósitos. Fue tan eminente el Santo en ella, que más parecía espíritu que hombre en carne mortal. Eran tan vehementes los ímpetus de sus amorosos incendios, que derramaba abundantes lágrimas por las culpas de los hombres. Miraba como habían puesto estos a su enamorado Jesús en quién vivía, y pedía perdón por los pecadores, socorriéndolos con entrañable compasión, a fin de que no se malograse en ellos el fruto de la Pasión del Salvador. 

  (Demos gracias a Dios por haber dado a la Iglesia un Santo tan admirable, y digamos la siguiente ...)

ORACIÓN

Amantísimo Jesús mío, que orando en el huerto os cubristeis de mortales agonías y sudasteis sangre por mis pecados, os doy gracias por este favor, y me gozo del don de lágrimas que disteis a vuestro siervo Ventura, suplicándoos por sus méritos que os compadezcáis de mí y me concedáis una fervorosa devoción a vuestra sagrada Pasión y una fuente de lágrimas para llorar mis pecados y conseguir la gloria. Amén.

(Récense tres Padrenuestros, etc.)

DÍA 3º

(Preparación)

Humildad de San Buenaventura

La humildad es el fundamento en que estriba el edificio espiritual. Ventura poseyó esa virtud en grado tan heroico, que se reputó siempre por la criatura más indigna. De la Pasión de Jesús y del propio conocimiento sacó el Santo esta preciosa perla, y las luces que despedía de sí procuraba apagarlas con los empleos más bajos que hallaba; en los trabajos más penosos se le veía siempre el primero, y se creía tan obligado a ellos cuanto más elevada era la dignidad que tenía; de este modo obraba por la persuasión que tenía de su nada y era una nueva puerta abierta para que entrase con nuevas llamas en su corazón el incendio de amor divino que lo consumía.

(Demos gracias a Dios por habernos mostrado en su siervo lo mucho que le agradan los humildes, y digamos la siguiente...) 

ORACIÓN

Dulcísimo Jesús mío, que dejasteis atónitos a los Ángeles con vuestra humildad, confundiendo con ella la altanería y soberbia humana; yo os alabo por habernos enseñado un camino ignorado del todo de los mundanos, y os suplico, por intercesión de vuestro siervo, que os apiadéis de mí y abatáis todos mis pensamientos de soberbia, orgullo y propia estimación, para que, libre de los insultos de la presunción, pueda llegar un día a gozaros en la gloria. Amén.

 (Récense tres Padrenuestros.) 

DÍA 4º

 (Preparación)

 Paciencia del Seráfico Doctor

La paciencia es una virtud desconocida y menos aplicada entre los hombres; pero Ventura nos dio tales ejemplos, que se esforzó y propuso imitar a Jesús, cuya infinita paciencia en sufrir por los hombres tenía siempre presente, para alentar su espíritu y no desfallecer en los insultos que le hiciesen sus enemigos. Fue acusado en un Capítulo General de que recibía con demasiada piedad y conmiseración a los malos y apóstatas y el Santo sin inmutarse dijo para su descargo: “es verdad que los recibo con amor y los castigo con benignidad; pero no creo que con esto me separe en un ápice de los consejos de mi Padre San Francisco, siguiendo más el camino de la clemencia que el de la justicia”. Pero si a los pecadores les manifestaba su benignidad, a los adversarios de la Religión los perseguía con todo rigor de justicia; se oponía a ellos con tal valore intrepidez, que desbarató sus posturas y los llenó de confusión con sus escritos. Es que el pecado de la Magdalena y de la adúltera es más tolerable que el de Judas y Simón y el de los fariseos. 

(Demos gracias a Dios por haber concedido a la Iglesia un tan digno Pastor, y a la virtud y a la Religión tan insigne Protector, y digamos la siguiente...)

ORACIÓN 

Pacientísimo Jesús mío, que sufriendo y padeciendo jamás abristeis vuestra boca para quejaros, os doy gracias por tan luminoso ejemplo de paciencia y por haber comunicado esta divina virtud a vuestro siervo Ventura, y os suplico que por su intercesión me consoléis y deis gracia para sufrir pacientemente todos los contratiempos de la vida, hasta llegar al descanso de la eterna. Amén.

(Récense tres Padrenuestros, etc.)  

DÍA 5º

 (Preparación)

 Mansedumbre de San Buenaventura

Aprender de Mí que soy manso y humilde de corazón, nos dice el Salvador; y San Buenaventura fue tan conforme a Jesús, y aprendió tan bien esta lección, que la Iglesia alaba a Dios porque nos dio un varón sabio, elocuente, manso, modesto y amado de todos.

Como imán arrastraba las voluntades, y en dieciocho años que gobernó la Orden no hubo súbdito que de sus amonestaciones no sacase fruto y quedase corregido y enmendado. Su celo no le permitía disimular, pero templaba de tal modo su obrar, que, sin desnudar la espada del castigo, dejaba confuso y arrepentido al culpable.

La benignidad y la llaneza con que trataba a todos sus súbditos hechizaba sus voluntades, y la mansedumbre de su vida era un incentivo de bien obrar para los buenos y una tácita y elocuente reprensión para los malos.

(Demos gracias a Dios por habernos dado un modelo tan acabado de mansedumbre, y digamos la siguiente...)

 ORACIÓN 

¡Oh Jesús, manso y humilde de corazón! que siendo Señor de cielos y tierra os sujetasteis, como manso cordero, a la voluntad de los hombres, y os entregasteis en manos de los pérfidos judíos; yo os alabo, y os ruego humildemente que, por los méritos de vuestro siervo, me concedáis la mansedumbre y apacibilidad, para que haciéndome grato a vuestra vista, merezca gozaros eternamente. Amén.

(Récense tres Padrenuestros.) 

DÍA 6º 

(Preparación)

 Obediencia del Seráfico Doctor 

Jesús se hizo por nosotros obediente hasta la muerte, y vino al mundo para obedecer y hacer la voluntad del Padre; y Ventura, mirándose en este divino retrato, obedecía con tal sumisión a todas las inspiraciones divinas, que siempre alcanzaba mejoras para su espíritu.

Cuando admitió el Obispado y el Capelo cardenalicio descubrió los primores de su obediencia. El Legado Pontificio lo halló ocupado en fregar platos; y después de haberlo recibido con toda la urbanidad debida, le pidió permiso para no faltar a tan humilde oficio, y colgando el Capelo en un palo seco, siguió fregando los demás. El Señor quiso manifestar con cuanto agrado había recibido aquel acto de humildad, y obró para ello un prodigio, haciéndolo que floreciera la vara que había sostenido el Capelo. 

 (Demos gracias a Dios por las maravillas de su poder, y digamos la siguiente...)

 ORACIÓN

¡Oh benditísimo y amabilísimo Jesús! Que por recatarnos de la opresión y tiranía del pecado os sujetasteis a las ignominias y desprecios; os alabo con todo el rendimiento de mi corazón y me gozo de la virtud de vuestro siervo, suplicandoos humildemente que me consoléis en mis afliciones y me deis un corazón sumiso y obediente a vuestras inspiraciones, y después la gloria eterna. Amén.

(Récense tres Padrenuestros.)

 DÍA 7º 

(Preparación)

 Misericordia de San Buenaventura

Era tan connatural la compasión del Santo, que, contemplando el infinito amor que Dios mostró a los hombres, nacía en su pecho un celo tan ardiente de la salvación de las almas, que llegó a prorrumpir en estas tiernas expresiones: “Si yo estuviese certísimo de que no había de ver jamás la cara de Dios, sin embargo, desearía morir por cualquier alma que se hallase en el estado miserable de la culpa, no esperando otro premio que la satisfacción de que todos gozasen  de la gloria eterna”. Después de las necesidades espirituales, miraba con tierna conmiseración por las necesidades corporales de sus prójimos. Es abogado para la felicidad de los partos, y se implora su patrocinio para alcanzar la fecundidad, para ahuyentar los demonios de los posesos, para las cosas perdidas, dolencia de ojos y gota, y su misericordia se extiende a todas las necesidades; por lo que no en vano se llama Buenaventura. 

(Demos gracias a Dios por habernos dado un ejemplar tan cumplido de misericordia, y digamos la siguiente...)

 ORACIÓN 

¡Oh misericordioso Jesús! Bendita sea vuestra liberalidad; pues no contento con derramar vuestra preciosísima sangre y llenar la tierra de vuestras misericordias, nos habéis dado un varón tan misericordiosos y compasivo. Os doy gracias por todos los favores recibidos, y os suplico me llenéis de conmiseración para con los prójimos y me concedáis la dicha de ser bienaventurado con los misericordiosos. Amén. 

(Récense tres Padrenuestros.) 

DÍA 8º 

(Preparación)

 Castidad admirable del Santo.

La castidad es la perla preciosísima que trajo del seno del Eterno Padre a su Unigénito y le encerró en el seno purísimo de María. Fue tan singular Ventura en esta virtud, como imitador de los candores de Jesús. Le dotó la naturaleza de una gracia tan especial, que su mirada infundía pureza y su castidad era contagiosa. Su modestia compostura y candidez fueron tales, que su maestro Alejandro de Alés decía de su santo discípulo: ”Este es un verdadero israelita, y parece que Adán no pecó el él”. Era tan devoto de la Reina del Cielo, que sus escritos en honor de María parecen inspirados en el Espíritu Santo; y con un celo de Serafín predicaba sus glorias, persuadía su devoción, exhortando a sus devotos a la continencia y castidad.

(Demos gracias a Dios y solicitemos las virtudes del Santo, diciendo la siguiente...)

ORACIÓN

¡Oh Jesús! lirio de pureza, y paraíso celestial, que respiráis candores celestiales por esas cinco llagas, que son como fragantes azucenas y bellísimas rosas; os doy gracias por las enseñanzas que me dais por medio de vuestro siervo para vivir recatado, y os suplico, Amor purísimo de las almas, que me concedáis la virtud de la castidad, para que un día tenga la dicha, Cordero purísimo, de seguiros con el coro de purísimas vírgenes y alabaros por toda la eternidad en la gloria. Amén. 

 (Récense tres Padrenuestros.) 

DIA 9º

 (Preparación)

Pobreza de San Buenaventura

Bienaventurados los pobres de espíritu, dijo el Salvador, porque de ellos es el reino de los cielos.

Siendo Señor de cielos y tierra, quiso vivir pobre en este mundo, y al morir no tuvo donde reclinar su cabeza, dándonos una lección practica de lo que nos había predicado; y Ventura fue tan conforme al espíritu de su Maestro Jesús, que en ella veía encerradas, como su Padre San Francisco, las riquezas del reino de los cielos. Hay  quienes se fatigan para atesorar cosas terrenas; pero Ventura las despreciaba y aconsejaba se desprecio, buscando verdaderas riquezas, que son las del cielo. Veras divitias amate, si vere divites esse cupitis. Tan desasido estaba de las cosas y grandezas de la tierra, que, habiendo comprometido el Colegio de Cardenales la elección del Papa en Ventura, autorizándole para elegirse a sí mismo, eligió al que fue Gregorio X, y hoy es Bienaventurado, dando al mundo una buena lección de modestia. Renunció al Arzobispado de York el más pingüe de Inglaterra, y tanta fuerza hicieron sus suplicas en el ánimo de Clemente IV, cuando se postró a sus pies pidiéndole con lágrimas que le dispensase de aquella carga, que obligado a su humildad, le dijo: “Bien, persevera en tu testamento y consérvalo en tu Religión confirmándote más en la obras de la divina Ley”.  

(Demos gracias a Dios por los maravillosos ejemplos que nos dio en su siervo Ventura, y digamos la siguiente...) 

ORACIÓN

¡Oh mi Jesús, pobre en Belén y desnudo en la cruz! Bendito seáis por las elocuentes lecciones que me habéis dado del desprecio de las cosas de este mundo. Haced que me mire continuamente en el modelo que me presentáis, y por los méritos de vuestro siervo os suplico que miréis con benignos ojos y perdonéis mi falta de espíritu de pobreza, y apartando en adelante mi corazón de las cosas de la tierra, enamorado de vuestra pobreza, dos cosas se mueven a amarla sin cesar, esto es, vuestro divino ejemplo, que es irreprensible, y vuestras divinas promesas, que son inestimables, para que un día vuele a las eternas moradas de la gloria. Amén. 

(Récense tres Padrenuestros.)

NOTA: Los Gozos y la Novena, han sido extraídos del Novenario existente en la Iglesia de Alcudia.

 

HIMNO DE SAN BUENAVENTURA

 

"Cual sol esplendente"

Cual sol esplendente

irradia fulgores

la excelsa figura

del Santo Doctor.

¡Venid a sus plantas!

un himno de amores

nuestra alma gozosa

entone en su honor.

 

Purísima azucena,

seráfico doctor,

que gozas en el cielo

la gloria del Señor,

¡concedenos tu ciencia!,

¡concedenos tu amor!.

 

 

NOTAS: Letra y Música obtenida del libro "Celebraciones Franciscanas" de José A. Echevarría y Eleuterio Ruíz

Adaptación para la Banda Municipal de Música del Valle del Zalabí: Juan José Poveda

ACLARACIÓN: Lo que siempre se ha cantado como himno a san Buenaventura en Alcudia, han sido los gozos, que continúan cantándose en las Novenas actualmente; pero a partir del año 1.989, es cuando se adopta esta letra y música como himno a San Buenaventura.

 

 

ERMITA DE SAN BUENAVENTURA

 EN ALCUDIA DE GUADIX

Fotografía de Ignacio Mesa Poyatos

Antiguamente en el cerro donde hoy está la ermita, había un castillo y después se puso en este lugar, una cruz. Hacia el año 1.500, hubo una plaga en Alcudia llamada popularmente "tabardillos";  se hicieron rogativas al santo procesionándolo, hasta el cerro en que estaba la cruz, y cesó milagrosamente la epidemia; por este motivo, se declaró Patrón de Alcudia.

En el lugar en que estaba la cruz, se levantó en 1.920 una ermita; llevando el primer carro de piedras, Rafael Varón Fernández y que ha perdurado hasta el año 2.002 en que esta se reformó por parte del Ayuntamiento, redactando el proyecto de restauración los hermanos sacerdotes hijos del pueblo, D. Rafael y D. Manuel Varón Varón y D. José Mª Ortiz Valero; siendo alcalde, D. Francisco Saavedra Fernández.

Se le ha añadido un velorio en su lado izquierdo decorado con azulejos, que representan al santo, destinado para ofrendas y promesas; así como unos adornos de escayola simulando madera, en el frontal del altar.

También se adecentó la calle que va desde la plaza hasta la ermita, colocándose unas farolas en todo el entorno de la ermita, transformándolo en un excelente mirador, rodeado de un muro del que surgen pilastras y chimeneas, que sirve de asiento para el descaso y la meditación. El arquitecto encargado fue D. Francisco Fuentes Escudero. La ejecución de las obras se hicieron por el maestro albañil, Antonio Fernández García, la cubierta de madera es obra del maestro carpintero Álvaro Robles Sierra, tallándola Enrique Ruiz Jiménez; la cerrajería estuvo a cargo de José López Blanes. El Altar, candelabro forjado, Vía-Crucis,  antigua iconografía y parte de la mantelería, fueron costeados en su momento, por todos los hermanos "Virutas".

Los últimos detalles se llevaron a cabo por los hermanos sacerdotes Varón Varón y el Sr. Mariano Fernández Fernández. En el frontal se ha colocado una campana de bronce grabada con un libro y una pluma, en alusión al doctorado del santo y que lleva la siguiente inscripción: " Ermita de San Buenaventura. 2002".

Se bendijo e inauguró esta restauración, el día 14 de Julio del 2.002, a las nueve y media de la tarde; al llegar el Santo en procesión a la cima del cerro. El Sr. Alcalde cortó la cinta con los colores de la Bandera Nacional, mientras la Banda Municipal de Música del Valle del Zalabí entonaba el Himno Nacional; acto seguido D. Rafael Varón Varón, con autorización del Sr. Cura Párroco D. José Berbel Guil, bendijo la ermita y su entorno.

Como consecuencia de todo lo anterior, la ermita y su entorno invitan a un mayor fervor, a la meditación, al paseo, ... y a poder contemplar una de las maravillosas vistas del pueblo, teniendo como fondo el Monterón, el cerro de la otra ermita (de Ánimas) y Sierra Nevada.

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